sábado, 1 de agosto de 2009

¡OLÉ,OLÉ VOLVIÓ A AMANECER!

Pues, sí, volvió amanecer ¡qué bien! Dicho así se puede interpretar como una oración de gracia al nuevo día, porque no nos hayamos quedado suspendidos en el silencio de la noche, en el misterio de lo desconocido, sino que despertamos. Así que, mira qué bien, nuestros sentidos vuelven a estar alerta y nos traen a todo lo que nos es conocido, a todo lo que nos resulta familiar. Y además es una forma maravillosa de empezar con optimismo, con agradecimiento; así nos lo recomiendan en los cientos de libros de autoayuda de todos los "iluminados" que en los últimos tiempos aparecen por el mundo como racimos de uvas, y que yo me pregunto que deben de llevar una vida de lo más placentera, vamos que tienen que estar en un éxtasis constante.

Uno de los últimos consejos que me ha dejado totalmente... (bueno no se con qué tipo de cara; para no molestar ni ofender me limitaré a decir que con la boca abierta), es del libro "El secreto", que te aconseja que cuando te llegue una factura te imagines que es un cheque y además, por si la cantidad te parece pequeña, le pongas más ceros. Yo pese a mi crítica y mi boca abierta lo he intentado, ¿eh? Total no perdía nada, y tampoco nadie se iba a enterar, ¿y si funcionaba? y ¿si por el arte de birlibirloque pasado unos días empezaban a llegarme talones con cifras de infarto?

Creanme, no pasó nada (¡ah! y dentro de mi incredulidad, procuré ponerle una buena dosis de Fe, que eso es muy importante, es como el condimento indispensable). Bueno pues como les decía no pasó nada, salvo que yo al mirar las facturas y ponerle una cantidad mayor, la angustia esa que te entra.. el no sé muy bien como decirlo como la opresión que te entra en el estómago y te va subiendo hacia la garganta y al final todo te rompe en un sudor frío... Bueno pues todo estalló en una terrible vomitera sólo de pensar que pudiera ser esa cantidad tan astronómica que yo había puesto (pero que es justo de la que a mi me gustaría disponer).

En mi éxtasis pensaba yo, que el gobierno podía regalar un manual de estos iluminados a todos los autónomos que se han quedado, gracias a la crisis, sin nada; bueno, me expreso mal, se han quedado con un montón de facturas sin pagar y por contrapartida, como esto es una cadena, un montón de cobros sin recibir; o a todas esas familias a las que ya no le llega ni el paro. O no. Tal vez sería mejor que se lo leyeran ellos y lo aplicaran, pues todos los consejos que dan parecen INFALIBLES, así que en poco tiempo saldríamos de la crisis.

Curiosamente me estoy dando cuenta que cuando me he puesto a escribir, al final lo que ha salido no tiene nada que ver con lo que pensaba escribir, pero bueno ya me iréis conociendo, yo soy así y seguramente tampoco sería el momento para contarles lo que tenía en mente ¡¡Pero coña, yo quería plasmar esos, sentimientos o sensaciones, hoy!!

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